Testimonio de conversión: Rechazaba su cuerpo pero le abrió las puertas al Señor

Ene 4, 2024 | TESTIMONIOS CATÓLICOS

Wendy Romero es de México y desde pequeña siempre tuvo esa inquietud de estar acompañando a Jesús. Pero en el camino, viene la adolescencia, la juventud, muchos acontecimientos de la vida que hacen cambiar la personalidad. Durante la adolescencia tuvo servicios de catequista pero lo que la movía era la fe pero en aquel momento era una fe más de tradición así que los servicios que aquel momento participaba no los tomaba muy en serio, no tenía el suficiente compromiso. 

“Mi espiritualidad no era muy fuerte. Mi fe se fue debilitando”, explica. Cuando cursaba la secundaria rechazaba mucho su cuerpo. Tenía muy baja autoestima, no se amaba. Siempre le decían que era una hija amada por Jesús pero ella no se amaba por lo tanto ese amor verdadero no se lo podía entregar a Jesús. “Tenía frustración y desesperación, incluso depresión por no aceptar mi cuerpo. Me renegaba a mí misma. Pensaba que tenía que tratar de ser perfecta y no compararme con los demás pero no lo conseguía”, cuenta.

“Me volví muy dependiente de los filtros de los dispositivos móviles”, reconoce. Era rehén de las propias redes sociales que le recordaban todo el tiempo lo “imperfecta que era”. Se llegaba a comparar con las demás niñas y como no se sentía bien consigo misma ese foco crítico lo volcaba en otras jóvenes. Estaba luchando contra estas heridas pero era una dura lucha. “Para mi la belleza de una mujer era mostrar más de lo que debía. Me llevaba a devaluar mi cuerpo”, reconoce. Fue toda una travesía, este proceso de aceptación que tuvo que transitar. 

Durante mucho tiempo sentía que Dios la estaba hablando pero ella estaba más pendiente de la otra voz, la del mundo. Era dependiente de los comentarios ajenos que le pudieran decir lo bien que estaba. “Toda esa travesía fue necesario vivirlo para poder contar hoy esto”. En ocasiones además también se dejaba llevar por los influencers que hoy todos conocemos, veía a estas personas como referentes que gozaban de la perfección. 

Pensaba que si esas personas se podían dar esos lujos o podían ser de una manera determinada, ella no podía. “Le preguntaba a Dios el por qué no me había creado más bella”. Era imposible no dejar de seguir a estas influencers a pesar de saber que el seguir teniendolas en sus redes le hacían daño. En el año 2019 algo cambió en su vida cuando fue consciente que estaba dañando su cuerpo y su mente. Sentía que sus pensamientos no eran sanos. 

¡No te pierdas el testimonio completo! 

Puedes seguir a Wendy aquí: https://www.instagram.com/conjesusvoy/?hl=es

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