Testimonio de conversión: De una vida dura y alejada de Dios a ser apóstol de Cristo

May 24, 2024 | TESTIMONIOS CATÓLICOS

Marienma Posadas vive en Pamplona. Su testimonio es el regalo que el Señor le ha hecho en su vida. Su niñez y educación han sido en una familia católica. No ha habido una vivencia de la fe. La vivencia estaba más dirigida a la tradición. Cuando se ha ido formando se ha dado cuenta de que no se enteraba de nada de lo que le habían enseñado. 

En la adolescencia, hace su Primera Comunión pero después no continúa con la catequesis. Estaba muy ocupada con los estudios, pensaba que seguir metida ahí era perder el tiempo. Acabó el Bachillerato y entró en la universidad. En la universidad se enamora de un chico que no era nada apropiado para ella. Fue una obsesión para ella. Al principio la trataba muy bien. Todo el mundo veía la mala influencia menos ella. Todos le advertían. “Al final, como se me iban cerrando muchos ámbitos y por la presión, dejé la familia, los estudios y la casa y me fui con él. Estando con él fui viendo la verdadera realidad”, reconoce. Se quedó embarazada. En esa situación vió que mucha gente le aconsejaba el aborto hasta de personas que no se lo esperaban. Tenía claro que quería tenerlo, ya fuera sola o acompañada. La situación con su pareja se estaba volviendo complicada y empezaba a tener miedo, regresó a casa de sus padres. Sus padres la apoyaron. Comenzó a formarse para poder aportar algo en la economía familiar. Empieza así una época de vivir locamente. Salía y estaba poco en casa. Como sabía que su hijo estaba bien cuidado se despreocupa un poco. Su hijo de alguna forma le venía grande. “Te das cuenta que te lo pasas bien. Me da pena que haya gente que no se preocupe por los demás. A los años conocí en el trabajo al que hoy es mi marido”. Conoció a su hijo y poco a poco se fueron a vivir juntos. Sólo le pedía al Señor que le diera un hijo. Quería una niña con todo su corazón. “Hubo momentos difíciles que acudía al Señor para pedir ayuda y consuelo. Le pedía que si me daba el regalo de tener una niña”. Al final se quedó embarazada y fue una niña. 

Quería escolarizar a su hija en un colegio religioso. En este colegio también daban formación a padres. Marienma no conocía a gente de confianza que asistiera a estas charlas, retiros para padres. Una amiga de su marido le comentó que iba a acudir a uno de estos retiros. “Me invitó a ir con ella. Me acuerdo que me dijo que estuviera tranquila y que hiciera lo mismo que ella. Recuerdo que estuvo muy a gusto, me sentí como en casa”. Las palabras del sacerdote parecía ir dirigidas hacia ella. Salió de ahí pensando que quería seguir yendo a estos retiros. “Empecé a asistir a estos retiros a ir a más. Asistía a misa a diaria. Necesitaba estar cerca del Señor”. 

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