Testimonio católico: Dios le mostró la belleza del amor con la Teología del Cuerpo

Abr 29, 2024 | TESTIMONIOS CATÓLICOS

María Claudia Durán es colombiana pero vive en México por el trabajo de su marido desde hace 24 años. María Andrea es su hija y trabaja con ella en un apostolado muy bonito llamado ‘Un amor Diferente’ que luego hablaremos. Nació en un hogar católico en Bogotá (Colombia). Viene de una familia católica conservadora. Su padre un hombre muy católica fue huérfano desde pequeño. Con la mejor intención los hermanos se lo iban turnando, iba viajando con todos los hermanos y sobrinos. Tenía una gran necesidad de tener un hogar. Se casa con su madre, una madre muy católica de muchos hermanos. Para su padre siempre fue muy importante la espiritualidad. Como había quedado huérfano desde muy pequeño decía que su madre era la Virgen. “Siempre iba con mi padre a la misa, al resto le daba pereza. Esa es la gran herencia que me han dejado”. 

Tuvieron un gran ejemplo en la casa. Dios era para Maria Claudia un padre amoroso. Desde joven le pedía a Santa Rita que le diera un esposo y padre para sus hijas. “Tuve la fortuna de casarme con mi esposo. Era gracioso porque en aquel momento estaba de novio con otra persona pero no creía en Dios ni en la fidelidad en el matrimonio”. Le pedía a Dios de si no era para ella que se lo quitara. Anhelaba un hogar donde se viviera el amor y Dios formara parte de todo ello.  Se casa con el hombre que el Señor le había puesto. Quería que sus hijos pudieran conocer al Señor. 

“Empecé a formarme nada más casarme. Ya en el vientre materno les hablaba de Dios. Mi hija es muy de la Virgen”, explica. Nunca imponía esa relación con Dios. Sus hijos estudiaron con los Legionarios de Cristo y les están muy agradecidos por acercarles a Dios desde la educación también. Les trasladan a vivir a Brasil y allí viven en una sociedad muy abierta mentalmente. “Les avisé a mis hijos que ahí las cosas funcionan diferente en cuanto a las drogas y la sexualidad”. 

No quería decir que estos padres no fueran buenos sino que ella veía el dolor en los padres. Al volver a México empezó a concienciarse de que tenía que darles herramientas a sus hijos respecto a la fe y a distintos temas. Decide formarse en Ciencias de la Familia. Pero no encontraba la respuesta para comunicarles que sus hijos tenían un valor por sí mismos. Así, su directora espiritual le recomienda que estudie Teología del Cuerpo para poder dar esta respuesta. “Pensaba que era importante no sólo mis hijos, sino todos los jóvenes y matrimonios del mundo”. Se convirtió de alguna manera en un propósito para ella más allá de sus hijos. “Comienzo a vivir la Teología del Cuerpo con mi marido y a difundirla. 

¡No te pierdas el testimonio completo! Te impresionará. Puedes conocer más de su misión aquí: https://www.instagram.com/1amordiferentecol/

 

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