SACERDOTES MÁRTIRES POR EL SECRETO DE CONFESIÓN
09/22/2022

Sigilo sacramental es el nombre que se da al silencio que debe guardar el sacerdote que administra el sacramento de la confesión.  El código de Derecho Canónico decretó que “El sigilo sacramental es inviolable; por lo cual está terminantemente prohibido al confesor, descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo”. Por lo tanto, el sacerdote que viole el secreto de confesión sería excomulgado inmediatamente.

La obligación del sigilo se fundamenta en el derecho a la protección de la propia intimidad y que el sacerdote actúa en nombre de Cristo ya que como decía Santo Tomás de Aquino “lo que se sabe bajo confesión es como no sabido porque no se sabe en cuanto hombre sino en cuanto Dios”. Algunos sacerdotes han llegado hasta el extremo, ahora son santos que murieron a causa de guardar este silencio.

Es el caso de San Juan de Nepomuceno, este santo nacida en la actual República Checa en el siglo XIV fue el primer sacerdote martirizado por negarse a revelar los pecados de una confesión. El Rey de Bohemia quería conocer los pecados de su esposa Sofía de Baviera, ante la negativa del santo a contarle los pecados de su mujer, el rey ordenó que lo torturaran y su cuerpo fue posteriormente arrojado al Río Moldava en 1393.

Otro ejemplo será el de San Mateo Correa Magallanes. Este santo, nacido en México el 23 de julio de 1886 fue hecho prisionero durante la guerra cristera que tuvo lugar en los años 1926 y 1929 en el que se enfrentaron el estado mexicano y los católicos. Durante esta guerra, fue hecho prisionero y asistió a los condenados a quienes consolaba y daba fuerzas.

¡No te pierdas la historia completa!

¿Te ha gustado este artículo?

Ayúdanos a seguir creando contenidos católicos

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Artículos relacionados