Dios se escondió en Auschwitz en un rosario de pan
05/05/2022

Privarse del poquísimo alimento para alimentarse de Dios: entre los objetos que aún se conservan en el museo de Auschwitz hay un rosario de pan, hecho por una joven detenida pianista polaca, Franciszka Studzińska ¿Dónde estaba Dios? es la pregunta que hemos oído muchas veces frente al horror de los campos de concentración y es la misma pregunta que nace frente a cada experiencia del mal que se nos presenta.

Puede permanecer un misterio en el que se hunde la mirada humana. Y es que no sabemos responder a las preguntas sobre Dios y el mal. Pero hay testimonios de hombres y mujeres que llevan escrito: “Dios estaba conmigo en la hora más oscura de mi vida y este es el horizonte que nos desafía”.

Hace pocos días el Corriere entrevistó a Jadwiga Pinderska Lech, que es la presidente de la Fundación víctimas de Auschwitz-Birkenau y es también responsable de la casa editorial del Museo estatal de Auschwitz-Birkenau. Su trabajo está dentro del campo de concentración en donde se cuentan 1,1 millones de víctimas. La oficina donde lleva a cabo la tarea de preservar la memoria del Holocausto fue donde trabajó Eduard Wirths, médico jefe del campo de concentración, el superior de Josef Mengele. Es una habitación que da a la única cámara de gas que queda.

A la pregunta sobre cuál es el recuerdo de los supervivientes que la ha inquietado más responde: “Un día fueron llevados allí un padre, una madre con un bebé en brazos y una niña de 10-11 años. Mientras esperaban la muerte, la niña, bien vestida y bien peinada, notó que tenía una mancha de barro en un zapato. Entonces humedeció un dedo con saliva y lo limpió. En ese instante llegó Gerhard Palitzsch, el primer Rapportführer de Auschwitz, y los mató uno por uno a tiros de pistola”.

¡Conoce más sobre su historia!

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