5 ACONTECIMIENTOS ESCANDALOSOS de la vida de SAN AGUSTÍN
08/28/2022

Estos 5 acontecimientos escandalosos de la vida de San Agustín nos demuestra que nunca es tarde para cambiar.

1-Era un ladrón
Con 16 años, Agustín y sus compañeros de canalladas robaron todas las peras del árbol de su vecino y arrojaron la fruta a unos cerdos. Puede que parezca un crimen menor, pero en su mente arrojaba una larga sombra, porque no se comió las peras y porque ni siquiera tenía hambre: fue un robo por el puro placer de robar. Más tarde escribió que tirar las peras “nos complació mucho más porque estaba prohibido”. Para Agustín, esta fue una primera degustación del lado oscuro y el comienzo de una escalada de vicios sucesivos.

2-Era un playboy
El Agustín adolescente llevó su obsesión por las chicas a un nivel estratosférico. Según explica, en aquella época de sus 16, “el frenesí había hecho mella en mí y me rendí por completo a la lujuria”. La obsesión creció con él y continuó luchando contra su apetito sexual descontrolado hasta bien entrada su treintena. Ya como universitario, se fue a vivir con una mujer y, aunque su relación continuó durante casi una década, nunca se casó con ella.

3-Fue padre de un hijo fuera del matrimonio
La decisión de Agustín de no casarse con su amante (de quien nunca revela su nombre) se hace incluso más difícil de excusar cuando desvela que se convirtió en la madre de su hijo, Adeodato. Se mantuvo al lado de los dos cuando su floreciente carrera lo condujo a Roma, aunque siguió negándose a comprometerse en el matrimonio. Al final, su amante tomó la difícil decisión de abandonarle. “Ella era más fuerte que yo”, escribió.

4-Tenía otra amante
El impacto del abandono de la madre de su hijo hizo que Agustín decidiera intentar poner orden en el desastre en que se había convertido su vida amorosa, así que se arregló un matrimonio con una joven. El problema es que ella era tan joven que tenía que esperar dos años para llegar a edad casadera. Mientras tanto, Agustín perdió los nervios y tomó a otra querida. Escribe que estaba “impaciente por el retraso” y que era “un esclavo de la lujuria”. En este punto, estaba desesperado, pues se daba cuenta de que había perdido la capacidad de diferenciar el deseo físico del amor verdadero. 5-Rompió el corazón de su madre Todas estas elecciones vitales desastrosas empeoran mucho más cuando consideramos que Agustín no solo cayó en una vida de total libertinaje, sino que por sus acciones causó daño a los que le rodeaban, incluyendo a su madre Mónica. No resulta difícil imaginar que Mónica estaba desconsolada, preguntándose qué podía haber hecho mal para criar a un hijo tan vicioso. Incapaz de controlarle, le suplicó que, al menos, no sedujera a ninguna mujer casada.

Fuente: Michael Rennier para Aleteia

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